28 nov 2012

Primer mil de diez miles

Flores
Durante la excusión de Peguera a Es Capdellà, Lucas y yo acordamos alcanzar las cimas más altas de Mallorca. A esta propuesta la hemos bautizado con el nombre "El desafío de los 10 miles", el cual consiste en subir a los diez picos que superan los mil metros de altitud en la isla de Mallorca.
El primero que hemos coronado ha sido el Puig de Galatzó con 1.027 m de altitud, situado en la parte sur de la Serra de Tramuntana y característico por su cima en forma piramidal.

Tal y como indica la web Senderos de Mallorca, dejamos el coche en el km 97 de la carretera Ma-10 (entre Andratx y Estellencs) y empezamos la expedición. A los pocos metros de emprender la marcha vimos un cartel con la foto de un coatí señalando que es un animal cazable ya que esta especie de mapache se ha convertido en una amenaza para la fauna autóctona desde hace más de cinco años.

Seguimos caminando y llegamos a una zona de picnic con un refugio. Aquí se puede elegir subir por el camino sur (a la derecha) o por el noroeste (izquierda) ya que la ruta es circular. En las indicaciones de la web recomienda tomar el camino de la derecha, pero nosotros tomamos el de la izquierda que nos parece más apetecible.

Las vistas de la costa noroeste y las montañas son increíbles. Abajo se ve la población de Estellencs y poco a poco se van descubriendo los demás picos de la sierra. Nos cruzamos con diferentes especies de setas, bosques de encinas y pinos. De repente, decidimos salir del camino y nos encontramos con una familia de cabras, pasamos a escasos metros de ellas y continuamos subiendo creyendo que en breve retomaríamos el camino. Cada vez el terreno se vuelve más impracticable. Llegamos a un zona de piedras sueltas bastante empinada que nos obliga a desviarnos un poco a la izquierda para seguir subiendo por una pared de roca. En las rocas de enfrente vemos otra familia de cabras. Se oye a los cabritillos, parecen niños llorando. Después de tomar estas imágenes continuamos la ascensión.





Y sin querer estamos escalando por una pared prácticamente vertical. Yo intentaba no mirar hacia abajo pero era imposible no ser consciente de lo que estábamos haciendo. He de reconocer que pasé un poco de miedo y Lucas seguro que también aunque no lo reconozca, je je, pero como buenos exploradores seguimos subiendo. Pocos metros después por fin encontramos la senda. ¡Qué alivio!


Llevábamos casi dos horas caminando cuando llegamos al último tramo que nos condujo a la cima. La media hora que nos costó llegar a lo alto del Galatzó se tornó difícil ya que el hambre y los dolores empezaban a aflorar. Felizmente llegamos al punto geodésico y disfrutamos de la maravillosa vista panorámica del suroeste de la isla, de la bahía de Palma y de los picos más altos de la Sierra de Tramuntana. Aunque estaba brumoso pudimos apreciar la silueta de Ibiza. Era asombroso. Estábamos allí arriba, las nubes pasaban por debajo de nosotros, el destello del sol sobre el mar nos deslumbraba y el viento frío refrescaba nuestro cuerpo tras el esfuerzo.

Desde la cima con vistas a Calvià
Vistas desde el Puig de Galatzó


 



Antes de que el viento frío nos destemplara nos refugiamos para almorzar. Mientras reposábamos un poco presenciamos lo que se ve en el siguiente vídeo. ¡Qué preciosidad! Poned alto el volumen y escucharéis el sonido de la naturaleza.


Efectivamente, no se oía nada. Paz absoluta. Increíblemente genial. Las nubes nos rodeaban, sobrevolaban nuestras cabezas y pasaban tanto por la derecha como por la izquierda para deshacerse delante nuestro.

Enseguida retomamos la marcha. Ahora tocaba el descenso por el otro camino para seguir la ruta circular. El cielo empezó a encapotarse, se puso bastante negro y el viento soplaba con fuerza. Por el lado que bajamos no hay tanta vegetación y el descenso fue bastante más rápido de lo que esperábamos. Enseguida llegamos al último tramo antes del cruce con el refugio, pero antes nos volvimos a encontrar con otra familia de cabras que nos miraban desafiantes. Se apartaron un poquito del camino para que pasáramos y continuaron comiendo. Es increíble el aroma que desprenden estos animales, ¡huelen a queso de cabra!, con lo que me gusta a mí el queso.




Después de cuatro horas y media y once kilómetros caminados llegamos al coche, doloridos pero contentos por conseguir el primer reto de diez. Ya sólo quedan nueve.

Dos días después de esta expedición aún me duelen los gemelos y la cadera. Para la próxima excursión seguiré los ejercicios de estiramientos a rajatabla.

¡Hasta pronto!

27 nov 2012

La feria del rovellón

El sábado pasado nos acercamos hasta la población de Mancor de la Vall, ya que celebraban la X Fira de  l'Esclata-sang i de la Muntanya y tratándose de comida no podíamos perdernos tal evento. Además el día acompañaba, sol y calorcito primaveral ideal para pasear.

Al entrar en el municipio nos quedamos encantados con las casas de piedra, además del precioso entorno natural. Mancor está rodeado de frondosas montañas con pinos, encinas y olivos.

Nada mas entrar en el recorrido de la feria había barbacoas para asar los rovellones, balas de paja para sentarse y carretes a modo de mesa. Las entradas estaban hechas con poliuretano y polietileno, emulando paredes de piedra. Había hasta una plaza con una figura al estilo Stonehenge construida con estos materiales. A juzgar por el estado de las cosas se notaba que la noche anterior hubo una buena fiesta. Como no, no podían faltar los burros y los ponis para dar un paseo.


También entramos en una casa donde antiguamente elaboraban aceite de oliva. Estaba muy bien expuesto con la almazara, los depósitos, un sistema de canalización, además de la decoración con ramas de olivos y dos payeses gigantes.

Paseamos una vez más entre artesanos de todas las ramas para finalmente degustar al protagonista de la feria, los rovellones. Probamos un típico pà amb oli con rovellones que estaba delicioso y pasta de sobrasada con rovellones también muy bueno.







Fue un bonito día al aire libre. 
¡A ver qué feria nos espera próximamente!

22 nov 2012

Dijous Bo, dimecres millor

Del Dijous Bo nos hablaron tan bien que no queríamos perdérnoslo. Su página web ya lo anuncia: 

"Bienvenidos a la fiesta popular más importante y conocida de Mallorca"

Esta feria tiene lugar en la población de Inca durante sólo dos días. Todas las calles del centro se transforman en un gran mercado. Nosotros fuimos el miércoles por la tarde, cuando inauguraban la feria.  En esta ocasión nos acompañó Omar, un estudiante siciliano muy interesado en conocer las costumbres de las islas. Casualmente entramos por la calle de la gastronomía. Así que empezamos la degustación de todo lo que nos ofrecían los comerciantes, que si una rebanada de pan con sobrasada, que si un poco de queso de Mahón,  una longaniza seca, unas olivas rellenas de queso,  un vasito de vino, .... Probamos casi todo, hasta fuet elaborado de diez maneras diferentes, como por ejemplo recubierto de ceniza, de carne de canguro, con almendra o con queso. ¡Menudos inventos y qué bien merendamos! Sólo nos faltó comprar algún dulce o chucherías gigantes. Por cada sitio que pasábamos el aroma que desprendían los productos era irresistible. Daban ganas de comprarlo todo. El puesto de las infusiones estaba decorado de tal manera que me recordaba a una película antigua, con ramilletes de plantas aromáticas coloridas y entrelazadas con ramas de hiedra. 


Poco a poco llegamos a la plaza del Bestiar donde había una exposición de cetrería. ¡Alucinante! Lo primero que vimos fue una enorme águila real a menos de dos pasos. ¡Qué pasada! Siempre las vemos sobrevolar nuestras cabezas, nunca tan cerca. Seguimos alucinando con el resto de aves. Había mochuelos, lechuzas, halcones, búhos reales y hasta un cuervo que parecía algo enfadado.

En otra zona también había ponis, caballos, ovejas, cabras, burros y cerdos negros. De estos últimos hicieron hasta un Concurso Morfológico del cerdo negro mallorquín. Curioso nombre el de esta muestra.

Vimos artesanía elaborada con madera, barro, bisutería, también había puestos de herramientas o útiles para el campo, productos regionales de miel, aceite. También había libros e incluso ropa. La mayoría de los comerciantes iban vestidos de payeses, cosa que me encanta porque da un toque muy auténtico a la feria ya que promocionan principalmente productos elaborados en las Islas Baleares. Acompañando este sentimiento   tradicional colocaron en distintas plazas balas de paja con herramientas para labrar y cultivar el campo, prensas para elaborar aceite, vinos y más cositas que yo no sé para qué sirven.

Cuando ya nos volvíamos a casa nos topamos con un espectáculo de Dimonis, muy típico en todas las fiestas, donde las personas bailan y corren bajo el espectáculo de fuego con bengalas, cohetes y petardos.

Esta feria no es sólo tradición. Por la noche las calles de Inca se abarrotan de gente por la zona de pubs o en la zona de conciertos. Al parecer es la última noche de fiesta y la aprovechan al máximo. 

Con el Dijous Bo, Inca pone fin a una serie de fires que comienzan a mediados de octubre celebrándose cada fin de semana una; la Primera Fira tradicional de Artesanía y Flores, le sigue la Segunda Fireta Infantil i del Motor y la Tercera Fira d'Época. Sin saberlo acudimos a algunas actividades de estas ferias que ya os contaremos.

Pasados los días vimos imágenes e hicimos bien en acudir el miércoles por la tarde porque el jueves no cabía ni un alfiler por las calles de Inca.


Todos los fines de semana, en algún pueblo de la isla hacen ferias de todo tipo, ya sea de la sobrasada, artesanía o cualquier producto. Justo este fin de semana tiene lugar la Fira de l'esclata-sang o rovellones. A ver si vamos y os contamos la experiencia con fotografías propias, que las de este día no sabemos donde están. 

14 nov 2012

Excursión de Peguera a Es Capdellà

La semana pasada fuimos de excursión al municipio de Calvià porque días antes lo visitamos con la UIB y nos pareció muy bonito e interesante. Además, dado que el días anteriores había estado lloviendo se nos ocurrió que igual veíamos rovellones.

Empezamos la excursión en el término de Peguera hasta llegar a Es Capdellà y volver a Peguera.

La mañana fue muy tranquila, a pesar de que el camino va paralelo a la carretera no hubo mucho tráfico. Prácticamente sólo aparecían coches cuando teníamos que cruzar la carretera para seguir el camino. Casualidades.  Lo que no nos esperábamos era el firme del suelo, construido con hormigón, piedras y a veces tierra prensada que con las lluvias se deshace. Pensamos que si no fuese de esta manera el camino sería impracticable en época de lluvias.

Tal y como se ve en las fotos tuvimos un día soleado y perfecto para disfrutar de los colores del paisaje.



Pocos metros después de la salida nos encontramos con esto:    ->
ya desenterrado y debajo de un pino.¿Será un champiñón no tóxico? Por si acaso, lo dejamos donde estaba junto a otros ejemplares más grandes.

Aparentemente a nosotros nos parecía un champiñón y olía como un champiñón, pero como no somos expertos micólogos nos quedamos con la intriga. Incluso cuando llegamos a casa buscamos datos sobre setas, hongos y demás, pero leímos tantas cosas que nos entraron más dudas.
Los siguientes ejemplares nos los fuimos encontrando a lo largo del camino, a cada cual más curioso:



Durante el camino hay señalización sobre los montes que delimitan el entorno, el tipo de vegetación y las construcciones históricas como una torre o una casa que alertaban en caso de posibles ataques piratas. Resulta muy interesante poder identificar aquello que tienes a tu alrededor mediante estas señales a color y en buen estado de conservación.

Una vez llegamos a Es Capdellà seguimos caminando siguiendo las indicaciones de la ruta GR-221 que llegan al Puig de Galatzó. Nuestra idea, antes de conocer la distancia era subir allí, pero nos dimos cuenta que estaba demasiado lejos y no llevábamos los víveres necesarios para tan largo recorrido. Así pues, aprovechamos la sombra de una placita para almorzar y planear las próximas salidas a la montaña. Estar rodeados de tanta belleza natural incita a seguir descubriendo un trocito más de la isla cada día. Concluimos subir a los miles, a los picos más altos de la isla de Mallorca.

 ¡Hasta pronto!

13 nov 2012

Hola

Después de la insitencia de varios amigos y familiares y en vista a futuros proyectos hemos decidido crear un nuevo blog sobre nuestra experiencia en Mallorca.

Sobre las Islas Baleares creo que ya está todo dicho, hay miles de páginas que hablan sobre qué hacer, qué ver, dónde comer, etc. pero para nosotros está siendo todo un descubrimiento y por ello queremos comprartir con nuestros amigos y familiares nuestras vivencias.

Lucas nunca había estado antes en las Baleares y yo estuve hace mucho. Con catorce años recorrí la mitad de la isla en bicicleta con parte del equipo Tricicle (no los humoristas, los ciclistas). No recordaba mucho pero gracias al diario que escribí sobre el viaje he podido recordar grandes momentos y otros han surgido mientras paseaba por las calles de Palma. Increíble.

Llevamos aquí dos meses y ahora es cuando empezamos a disfrutar de la isla como residentes y turistas. Ya tenemos bastantes historias que contar, sitios maravillosos para mostrar y otros muchos destinos aún por descubrir.



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Esperamos que os guste tanto o más que el blog Viviendo Portugal, en el que seguimos publicando, de manera más pausada, con mucho cariño y saudade.

No queremos despedir el primer post sin agradecer a Rafa y a Celsa su hospitalidad y buen humor.