22 nov 2012

Dijous Bo, dimecres millor

Del Dijous Bo nos hablaron tan bien que no queríamos perdérnoslo. Su página web ya lo anuncia: 

"Bienvenidos a la fiesta popular más importante y conocida de Mallorca"

Esta feria tiene lugar en la población de Inca durante sólo dos días. Todas las calles del centro se transforman en un gran mercado. Nosotros fuimos el miércoles por la tarde, cuando inauguraban la feria.  En esta ocasión nos acompañó Omar, un estudiante siciliano muy interesado en conocer las costumbres de las islas. Casualmente entramos por la calle de la gastronomía. Así que empezamos la degustación de todo lo que nos ofrecían los comerciantes, que si una rebanada de pan con sobrasada, que si un poco de queso de Mahón,  una longaniza seca, unas olivas rellenas de queso,  un vasito de vino, .... Probamos casi todo, hasta fuet elaborado de diez maneras diferentes, como por ejemplo recubierto de ceniza, de carne de canguro, con almendra o con queso. ¡Menudos inventos y qué bien merendamos! Sólo nos faltó comprar algún dulce o chucherías gigantes. Por cada sitio que pasábamos el aroma que desprendían los productos era irresistible. Daban ganas de comprarlo todo. El puesto de las infusiones estaba decorado de tal manera que me recordaba a una película antigua, con ramilletes de plantas aromáticas coloridas y entrelazadas con ramas de hiedra. 


Poco a poco llegamos a la plaza del Bestiar donde había una exposición de cetrería. ¡Alucinante! Lo primero que vimos fue una enorme águila real a menos de dos pasos. ¡Qué pasada! Siempre las vemos sobrevolar nuestras cabezas, nunca tan cerca. Seguimos alucinando con el resto de aves. Había mochuelos, lechuzas, halcones, búhos reales y hasta un cuervo que parecía algo enfadado.

En otra zona también había ponis, caballos, ovejas, cabras, burros y cerdos negros. De estos últimos hicieron hasta un Concurso Morfológico del cerdo negro mallorquín. Curioso nombre el de esta muestra.

Vimos artesanía elaborada con madera, barro, bisutería, también había puestos de herramientas o útiles para el campo, productos regionales de miel, aceite. También había libros e incluso ropa. La mayoría de los comerciantes iban vestidos de payeses, cosa que me encanta porque da un toque muy auténtico a la feria ya que promocionan principalmente productos elaborados en las Islas Baleares. Acompañando este sentimiento   tradicional colocaron en distintas plazas balas de paja con herramientas para labrar y cultivar el campo, prensas para elaborar aceite, vinos y más cositas que yo no sé para qué sirven.

Cuando ya nos volvíamos a casa nos topamos con un espectáculo de Dimonis, muy típico en todas las fiestas, donde las personas bailan y corren bajo el espectáculo de fuego con bengalas, cohetes y petardos.

Esta feria no es sólo tradición. Por la noche las calles de Inca se abarrotan de gente por la zona de pubs o en la zona de conciertos. Al parecer es la última noche de fiesta y la aprovechan al máximo. 

Con el Dijous Bo, Inca pone fin a una serie de fires que comienzan a mediados de octubre celebrándose cada fin de semana una; la Primera Fira tradicional de Artesanía y Flores, le sigue la Segunda Fireta Infantil i del Motor y la Tercera Fira d'Época. Sin saberlo acudimos a algunas actividades de estas ferias que ya os contaremos.

Pasados los días vimos imágenes e hicimos bien en acudir el miércoles por la tarde porque el jueves no cabía ni un alfiler por las calles de Inca.


Todos los fines de semana, en algún pueblo de la isla hacen ferias de todo tipo, ya sea de la sobrasada, artesanía o cualquier producto. Justo este fin de semana tiene lugar la Fira de l'esclata-sang o rovellones. A ver si vamos y os contamos la experiencia con fotografías propias, que las de este día no sabemos donde están. 

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